lunes, 30 de junio de 2014

Restaurante Parrilla El Huerto

RESTAURANTE parrilla EL HUERTO

Villaframil (Concello de Ribadeo)
Teléfono 982128409

Hoy nos hemos acercado hasta la comunidad gallega, aprovechando que la autovía del cantábrico nos la ha puesto prácticamente a tiro de piedra. En esta ocasión nos apetecía comer algo de parrilla, así que decidimos acercarnos a una de los restaurantes más veteranos en estas lides dentro del concejo ribadense: El Huerto.

La Playa de las Catedrales, situada a escasos km de Ribadeo

El Huerto está situado a las afueras de Ribadeo, en la antigua nacional a su paso por el pueblo de Villaframil. Es un local amplio, perfectamente visible y con una gran explanada asfaltada en donde aparcar. 


El local es grande pero, bajo nuestro punto de vista, presenta un fallo y es que no están separados la barra y el comedor, con lo que el ruido del bar puede llegar a ser molesto mientras comes. Y lo decimos con conocimiento de causa porque, a la hora del aperitivo, se puede llegar a juntar mucha gente, pues es un local generoso en este sentido.

El servicio es rápido y muy atento, cosa que se agradece. Coincidimos con una comunión y, pese a ello, entre dos camareros manejaban con cierta soltura varias mesas. 



Íbamos con idea de comer churrasco de cerdo, pero vimos una parrillada El Huerto para dos personas, bastante completa, y nos decantamos por ella. La ración era abundante e iba compuesta por costillas de cerdo, costillas de ternera, pollo a la brasa, chorizo rojo, chorizo criollo y panceta. Además venía acompañado por una bandeja de patatas fritas (no de esas congeladas) y también pedimos una ensalada mixta. 


Lo que más nos gustó, sin duda, fueron las costillas de cerdo, el pollo y el chorizo rojo, exquisito. El criollo estaba pasable, quizás a medio hacer, y el churrasco de ternera no nos acabó de convencer aunque, también es cierto, que no es algo que nos guste mucho, todo hay que decirlo. Yo creo que de pedir, casi es mejor por separado, así te centras más en lo que te apetece, así que al probarlo todo, para otra vez ya sabemos La ensalada, por su parte, era buena ración.


De postre nos pedimos una tarta de la abuela que estaba de cine. Ración enorme, rica y con unas proporciones entre chocolate, galleta y flanín lo suficientemente proporcionadas como para no empalagarte en tres cucharadas. Muy recomendable

Al final, a la hora de pagar, todo esto, mas una botella de agua mineral grande, el pan, y dos cafés con leche y bayleys, por 41 €. Correcto. 

Por lo que hemos visto, también es un sitio con un muy buen menú del día, dato a tener en cuenta especialmente si paras expresamente a comer allí.

sábado, 28 de junio de 2014

Sidrería La Tonada

SIDRERÍA LA TONADA


Gijón (Concejo de Gijón)
Teléfono 661374649

En Gijón, siempre que queremos picar algo, habitualmente solemos movernos por la zona de las playas o por los merenderos de las afueras (La Casina, Casa Suncia...etc). Sin embargo, por otras zonas de la ciudad nuestro desconocimiento es total. En esta ocasión nos movíamos por el barrio de Montevil, por la zona del Corte Inglés y, como era lunes, la única sidrería que encontramos abierta era La Tonada, nuestra crítica gastronómica de hoy.


El local antiguamente albergó otra sidrería, bastante conocida, que se llamaba La Gran Manzana. Se trata de una sidrería totalmente remozada y decorada con mucho gusto, sin perder un ápice de su esencia asturiana. Nada que ver con esas que parecen anquilosadas en los años 70 y que tan poco invitan a entrar, y menos a consumir nada dentro.



De entrante pedimos unas croquetas de calamares en su tinta, algo novedoso y que nunca habíamos visto. El sabor de las croquetas estaba logrado aunque, para nuestro gusto, un poco suave. Si potenciasen un poco mas el sabor del calamar en su tinta estarían de cine, no obstante estaban ricas y la ración era buena (12 unidades). 


Detrás, nos apeteció un pollo al estilo parrillero. Hay que reconocer que su elaboración en La Tonada nos sorprendió en tanto en cuanto no era el pollo a la parrilla al uso, sino que venía acompañado con una salsa de pimientos y cebolla, con la que casaba muy bien y no se hacía tan pesado como cuando se acompaña de salsa chumichurri. La ración era enorme, vamos, que comimos dos personas y aún sobró algo.


Al final, a la hora de pagar, todo lo que comimos, mas dos cervezas, un agua y un café por 35 euros. Muy bien. Además nos comentaron que tienen un menú del día por 9 € con tres platos y que merece la pena, así que apuntado queda.

En resumen, La Tonada es un restaurante con una cocina casera, buen menú y precios correctos. Además sus camareros y el encargado nos dispensaron en todo momento un buen trato con varios detalles que dicen mucho y bien de ellos. Volveremos.
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Como lo prometido es deuda, regresamos a La Tonada, esta vez con la intención de probar su menú de 3 platos que, como antes comentábamos, tiene bastante fama.


De entrante, un paté de cabracho. No es el más rico que hemos comido, pero como entrante de menú está bien, sin mas.


De segundo, a escoger entre sopa de marisco o patatas rellenas. En ambos casos, eran muy buenas raciones. Las patatas muy buenas, en su punto de asado, con la carne sin molestos huesos ni cartílagos de por medio. La sopa, muy suave, rica pero quizás se eche en falta un poco más de intensidad en el sabor.


De segundo, escogimos una pechuga de pollo con salsa roquefort y champiñones. Muy bueno, con la salsa bien ligada y en su punto de preparación. 


De postre, un arroz con leche requemado, que estaba muy bueno.


En resumen, muy buen menú por 9 €. Tres platos, buenas raciones y buena cocina, poco más se puede pedir.

miércoles, 25 de junio de 2014

Sidrería Cantábrico

sidrería CANTÁBRICO


Navia (Concejo de Navia)

La villa de Navia es una de las poblaciones que más ha crecido en el occidente asturiano en las últimas décadas. Siempre se le asocia a la potente industria que alberga (ENCE, Armón o Reny Picot) pero, sin duda, es un sitio que alberga muchos sitios realmente interesantes por descubrir. Su oferta gastronómica es muy variada, combinando negocios con una cocina de alto nivel con otros con una cocina más casera y mucho más económicos. Dado que nuestra visita a la villa de Campoamor era por temas deportivos, decidimos acudir a un local del que habíamos oído hablar bien a muchas personas: el Restaurante Cantábrico. 

Marejada en la playa de Navia con el Faro de Ortiguera de fondo
El restaurante Cantábrico está situado cerca de la puerta de la Villa, y es muy fácil llegar porque justo en frente suya se encuentra la Plaza de Abastos. Es un local que presenta un bar a la entrada y, separado y al fondo, un comedor no muy grande.

Los fines de semana tienen un menú especial por 15 € que nos recomendó su dueño, así que después de una larga caminata de 20 km, veníamos muertos de hambre y nos decantamos directamente por el menú especial.


De primero nos ofrecieron unas fabas con setas que estaban exquisitas. Buena faba, las setas bastante abundantes, y el caldo muy rico y en su justa proporción (ni muy aguado ni con las fabas resecas). Muy recomendado


Detrás dudamos entre una caldereta de pescado o un entrecot de buey, pero al final nos decantamos por la carne. Y, aunque el pescado tenía muy buena pinta, creo que acertamos con la carne porque estaba tierna, jugosa y muy sabrosa. Y además, para ser plato dentro de un menú, era buena ración.


De postre, comimos una tarta de la abuela, que estaba buena

Al final, los menús (15 €), más cafés en terraza, más un par de jarras de sangría (además del agua del menú) y unos orujos de hierbas y pacharanes, no llegaron a 20 euros. Muy bien.

En resumen, la Sidrería Cantabrico es un sitio de comida casera y con muy buen menú del día, y excelente trato del personal. Habrá que volver otro día para probar a comer a la carta, aunque con menús tan potentes y económicos como este, va a costarnos dejar el menú de lado. 

lunes, 23 de junio de 2014

Restaurante Arcimboldo

restaurante arcimboldo


Oviedo (Concejo de Oviedo)

La comida italiana es una de las que más adeptos tiene, sin embargo cada vez es más complicado encontrar auténticos restaurantes italianos en los que se siga haciendo la pasta de forma artesanal. En esta ocasión nos vamos hasta uno de los restaurantes italianos con más fama en Oviedo, el Arcimboldo.

Se trata de un local pequeño, acogedor y con un ambiente muy familiar. Su carta no es muy extensa y lo que más nos llamó la atención, para ser un italiano, es que no tiene pizzas. Su carta no es muy amplia y su oferta de pasta es relativamente corta si lo comparamos con la mayoría de restaurantes de su género. También nos sorprendió el hecho de que no trabaja con vinos de gran tirada, prefiere centrarse en marcas con menos producción porque dice que éstas aseguran una mayor regularidad. 



De entrada para compartir pedimos un revuelto de espinacas y langostinos. No es el más rico que hayamos comido, quizás porque no es un plato típico de restaurante italiano, pero estaba bueno. 



Detrás cada uno pidió un plato. Dos de nosotros pedimos los clásicos spaguetti carbonara, esos que en tantos sitios ofertan pero que tan pocos saben hacer bien. Estaban exquisitos, buena ración, la pasta fresca y casera,y la salsa como mandan los cánones y en su justa medida. Muy recomendable.


Otro pidió unos escalopines al coñac. Buena ración, la carne de corte fino, sin rebozado y muy tiernos. Todo ello acompañado por una salsa exquisita, muy suave pero sabrosa. Recomendado.



El último comensal se decantó por un rollo de bonito, plato inusual para un italiano, pero que nos sorprendió gratamente.




De postre pedimos tarta de chocolate, helado de sorbete de limón y tarta de manzana. La tarta de chocolate demasiado esponjosa para nuestro gusto, tal vez hubiera sido mejor decantarse por el típico tiramisú. La tarta de manzana exquisita, al igual que el sorbete de helado de limón.



Al final, a a hora de pagar, 82 euros, 20,5 por persona. No es un sitio de los más baratos (tampoco es que sea prohibitivo, ni mucho menos) pero merece la pena ir y disfrutar de la cocina artesanal que preparan. En resumen, sitio familiar, con comida casera y con denominación de origen. Volveremos