sábado, 17 de junio de 2017

Restaurante El Catalín

RESTAURANTE EL CATALÍN


 Tazones (Concejo de Villaviciosa)
Teléfono 985897113
Tazones es uno de los pueblos más pintorescos y con encanto de toda Asturias. Su oferta gastronómica es muy amplia y se centra, sobre todo, en los productos del mar. La mayoría se agrupan en la zona del puerto pero éste se encuentra un poco escondido si nunca has ido. Llegar es fácil, según bajas, solo tienes que coger un ramal que sale unos 200-300 metros a la derecha antes de llegar al parking público de Tazones. Desde ahí unos metros más adelante ya encuentras el cartel del restaurante


El local es bastante amplio. Cuenta con una terraza a la entrada, un comedor en la zona del mostrador y otro más atrás con vistas al puerto de Tazones. Su carta es bastante amplia y, a tenor de lo que vimos que comía la gente, destacaríamos los pescados y mariscos. No obstante, vimos un menú cerrado que tienen -y del que nos habían hablado muy bien- y decidimos probarlo en nuestra primera visita.

Para empezar nos sirvieron un arroz con almejas que estaba muy bueno. La ración es grande (la foto corresponde a dos raciones) y da para servirse un par de buenos platos. La almeja es grande y buena, así como la salsa que la acompaña.


Detrás nos dieron a escoger entre carne guisada con almendras o pimientos rellenos de marisco. En ambos casos las raciones eran correctas. La carne guisada estaba rica pero -y esto es algo personal- para nuestro gusto podría estar un pelín más tierna.


Los pimientos rellenos de pescado y gambas, a priori, son un plato sencillo pero que no todo el mundo domina. Los que nos sirvieron estaban muy buenos y su relleno no tiene nada que ver con los sucedáneos de marisco (tipo palitos de mar) con los que rellenan los pimientos en otros establecimientos. 


De postre nos quedamos con una tarta casera que hacen allí (si mal no recordamos creo que se llamaba Maria Luisa o algo similar), con una especie de crema pastelera y merengue horneado por encima. Muy buena y contundente.


También probamos la tarta de avellana, que estaba muy rica.



Y, cuando ya estábamos planeando bajar hasta las terrazas de más abajo para tomar el café, nos aparecen con una bandeja con café, leche y unas galletas para que nos sirvamos a nuestro gusto. Sin duda un detalle por parte de la casa.



El precio de este menú de la casa fue de 20€/persona, bebida y café incluidos. Un precio bueno y del que salimos muy satisfechos. Nos queda pendiente, en una futura visita, probar alguno de sus pescados, mariscos y arroces, que tenían muy buena pinta. Volveremos fijo porque, sin ser barato, es un sitio con encanto y más que recomendable para darse un capricho